sábado 14 de noviembre de 2009

Gretel and Hansel

Hacía tiempo que no encontraba un juego así decentillo por el internet. El otro día, mientras navegaba por otro blog, vi un enlace a un juego de flash de Hansel y Gretel. Como no, intrigado, tuve que meterme a ver de que trataba el asunto y cuando cerré la página ya lo había terminado (por ahora).

Todos conocemos la historia de Hansel y Gretel, no me voy a poner yo aquí a relatarla. Este juego, la presenta como tal aunque de una forma un tanto oscura y más atractiva para los mocetones que ya aprendimos hace mucho la tabla de multiplicar (o deberíamos). Pues lejos de lo atractivo de los escenarios, no creo que sea gusto de un infante un juego donde Gretel puede matar a su hermano, ser atropellada por un carruaje o morir engullida por una araña gigante. Sí, el juego sigue la historia del cuento, pero a la hora de moverse por lo escenarios, se han añadido algunos elementos un tanto peligrosos y curiosos para la vida de la protagonista. Hay que andarse con cuidado, hasta la cosa más inofensiva te puede llevar a la muerte.

Aparte del salvajismo, la sangre y las muertes, Hansel y Gretel es un juego sumamente bello y aunque corto, puede provocar muchas horas de desespero a jugadores poco experimentados en este tipo de juegos. A mi me costó más de lo que esperaba y algunas cosas las descubrí por chiripa, lo cual me agradó sobremanera.

La contra es que el juego se termina, y no termina en el final, acaba justo cuando los hermanos son abandonados en el bosque. Los creadores de este juego, han dejado abierta la posibilidad de crear una segunda parte, si esta tiene éxito. En cierta manera es comprensible, porque hacer un juego así no creo, desde mi incultura sobre el tema, que sea fácil ni mucho menos. Como sea, según he leído por ahí, ya se están currando la continuación del juego, la cual esperamos con verdaderas ansias. Y es que, aunque criados y con pelos por todo el cuerpo, los cuentos nunca dejarán de atraernos. Aunque en ellos haya ocultas diez formas de morir diferentes. Yo no descubrí todas. ¿Serán ustedes capaces?