sábado 21 de noviembre de 2009

Moon

La energía limpia a llegado a la Tierra. El mundo ha abierto los ojos y ahora mira al Sol como el bien más preciado. Diferentes empresas han comenzado a levantar industrias en la cara oculta de la Luna para así obtener la energía del astro rey y enviarla posteriormente a la Tierra. Asi pues, nos encontramos en un momento de esta "nueva era". Sam Bell es un astronauta cuya misión minera de tres años en la Luna, está a punto de espirar y se prepara para la vuelta a casa. Sin embargo, como no podría ser de otra manera, Sam se ve envuelto en un accidente, que le llevará a descubrir una terrible verdad relacionada con su propia existencia.

Cuando me decidí a ver esta película, aparte de por mis gustos relacionados con el tema, fue mas que nada por lo infladas que había llegado las críticas del festival de Sitges, donde se había proyectado antes de su estreno. La cosa es que al final no ha sido para tanto. No ha sido esa cosa tan extraña y sorprendente que esperaba y que tanto se clamaba por la red. Al final ha resultado ser una pelicula total y sencillamente normal que pasará a la historia a través del olvido. No es mala, pero tampoco es algo extraordinaria. Son simplemente 90 minutos de puro entretenimiento, con más o menos intriga y con alguna sonrisilla arrancada por el robot compañero de Sam (guiño a Hall 9000). La historia tiene la fuerza suficiente para aguantar, los efectos especiales bien podría ser de hace 20 años y los actores (el actor mas bien) ni mejor ni peor. Por lo demás no aporta, creo yo, nada nuevo al género de la ciencia ficción. Quizás, como he dicho antes, grabado unos 20 o 30 años antes hubiera tenido un poco más de fama, pero a las alturas que estamos, mucho tendrán que cambiar las cosas para que se recuerde a Moon.

Una bonita forma de irte a dormir contento. Y ya.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Tres Vidas de Santos

Por segundo año consecutivo, Eduardo Mendoza publica un nuevo libro. Esta vez, Tres Vidas de Santos, consta de tres historias independientes unas de otras. Mendoza se vuelve a alejar de la comedia que le acompañó en su última novela y presenta un trabajo que nos muestra las vidas de una serie de peculiares personajes. Nada extraño, simplemente para entretenerte cuando no haya nada que hacer.

La Ballena

Nos encontramos en la Barcelona de post-guerra. El Congreso Eucarístico se va ha desarrollar en la ciudad y los ciudadanos se preparan para acoger tal evento. A la falta de residencias para acoger a todos los obispos, curas, sacerdotes, etc… muchas familias ofrecen sus casas a los representantes de Dios mientras el acto religioso dure. “La Ballena” se centra en una de estas familias y de cómo acogen a un obispo de sudamericano. Días de fiesta se desarrollarán durante el desarrollo del Congreso, pero tras la finalización de este, la cosa cambiará debido a un golpe de estado en el país de origen del obispo.

El Final de Dubslav

Pesimista historia de un tal Dubslav que nos narra como su vida a transcurrido con total indiferencia y de cómo ha llegado a una perdida aldea africana. El final desemboca en un peculiar discurso, que habrá que falta leer con pausa y tranquilidad para encajar cada cosa con su lógica. Lectura de un tirón.

El Malentendido

Precioso cuento en el que una profesora de literatura entra a trabajar en una prisión cercana a Barcelona. Allí, entre la indiferencia de sus alumnos hacia sus clases, logrará inculcar el placer de la lectura a uno de los presos, sin saber que su trabajo, provocará un cambio drástico en la futura vida de este. Sin duda el mejor, y más breve, relato de los tres presentados en este libro.

sábado 14 de noviembre de 2009

Gretel and Hansel

Hacía tiempo que no encontraba un juego así decentillo por el internet. El otro día, mientras navegaba por otro blog, vi un enlace a un juego de flash de Hansel y Gretel. Como no, intrigado, tuve que meterme a ver de que trataba el asunto y cuando cerré la página ya lo había terminado (por ahora).

Todos conocemos la historia de Hansel y Gretel, no me voy a poner yo aquí a relatarla. Este juego, la presenta como tal aunque de una forma un tanto oscura y más atractiva para los mocetones que ya aprendimos hace mucho la tabla de multiplicar (o deberíamos). Pues lejos de lo atractivo de los escenarios, no creo que sea gusto de un infante un juego donde Gretel puede matar a su hermano, ser atropellada por un carruaje o morir engullida por una araña gigante. Sí, el juego sigue la historia del cuento, pero a la hora de moverse por lo escenarios, se han añadido algunos elementos un tanto peligrosos y curiosos para la vida de la protagonista. Hay que andarse con cuidado, hasta la cosa más inofensiva te puede llevar a la muerte.

Aparte del salvajismo, la sangre y las muertes, Hansel y Gretel es un juego sumamente bello y aunque corto, puede provocar muchas horas de desespero a jugadores poco experimentados en este tipo de juegos. A mi me costó más de lo que esperaba y algunas cosas las descubrí por chiripa, lo cual me agradó sobremanera.

La contra es que el juego se termina, y no termina en el final, acaba justo cuando los hermanos son abandonados en el bosque. Los creadores de este juego, han dejado abierta la posibilidad de crear una segunda parte, si esta tiene éxito. En cierta manera es comprensible, porque hacer un juego así no creo, desde mi incultura sobre el tema, que sea fácil ni mucho menos. Como sea, según he leído por ahí, ya se están currando la continuación del juego, la cual esperamos con verdaderas ansias. Y es que, aunque criados y con pelos por todo el cuerpo, los cuentos nunca dejarán de atraernos. Aunque en ellos haya ocultas diez formas de morir diferentes. Yo no descubrí todas. ¿Serán ustedes capaces?

sábado 7 de noviembre de 2009

Daiquiri Blues

"Jo, Quique. Tronco. Primero Nacho Vegas. Ahora tú. Desde luego, qué inicio de curso que estamos teniendo. Y todavía nos queda el Sabina y el Bunbury antes de llegar a las Navidades. Como no mejore la cosa va a ser un fin de año musicalmente nefasto".

Hace ya año y medio que hice aquí mismo un análisis de Avería y Redención #7 del individuo este en cuestión. Entonces, si no recuerdo mal, me debí bajar los pantalones o algo por el estilo, porque unicamente recuerdo decir cosas buenas de ese ya lejano disco. Pero ha llovido mucho desde entonces. Quique ya no es para mi lo que era. Entre los palos que mi hermana le ha dado, el descubrimiento de Nacho Vegas (24 horas al día) y esta última joya que ha saltado al mercado, el hombre ha perdido toda la magia que tenía. Normalmente, a la segunda o tercera escucha de un disco ya tengo una idea más o menos hecha de lo que se nos está presentando. Con este Daiquiri Blues, he tenido que escuchármelo más de diez veces para darme cuenta de lo que realmente es: nada. Y si no digo que es una puta mierda, es porque le tengo respeto. La verdad es que a la segunda escucha ya sabía lo que era, pero me negaba a aceptarlo. Escuchar el disco más veces no era sino retrasar el destino que ya estaba escrito. No iba a mejorar.

El señor Quique no es que sea una maravilla como cantante y compositor, la verdad es que comparado el resto de engendros que escucho, es el último o el penúltimo según el día que tenga. Las letras son bastante flojillas y conforme ha ido sacando discos y discos, su nivel ha ido bajando paulativamente. Sí, hace año y medio chorreaba por su Redención, pero a día de hoy puedo asegurar de que el disco no era para tanto y que actualmente no le salvo mas que un par de canciones. Quizás tres. Quique alcazó su culmen allá por sus inicios, esto es: Salitre 48 y Pájaros Mojados, que no son una joya, pero son bastante más escuchables que los venideros. Así pues, y siguiendo el camino, Daiquiri Blues ha seguido la cuesta abajo y no tiene pinta de que haya un puerto de montaña para subir un poco por encima del cero. Es lo que hay. Lo malo de poner el listón de gustos tan alto es que casi nadie llega a lo que exijo. Pocos y muchos se van cayendo de maduros.

Veamos. Ya he dicho que este disco no aporta nada. Así que no hay nada que decir. Son 13 canciones, todas iguales, unas más recordables que otras pero, en conjunto, no llegan a nada. La unicamente, y remarco, ÚNICA, que se salva es la última del listado "Algo me aleja de tí" que parece mas bien una metáfora de lo que estoy escribiendo aquí.

¿Y qué es un Daiquiri? Pues miren, al parecer se trata de un coctel cubano hecho por y para el ron. Como sea, al terminar este disco, dan ganas de ponerte hasta el gorro de estos daiquiris y de olvidar lo que acabas de escuchar, a pesar de las terribles y dolororas resacas que el ron provoca en el cuerpo de quien lo ingiere. Doy fe de ello.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Reflexiones Sesudas

Hace unos cinco días que no pego ojo. Hay algo que me da vueltas en la mente y que me está volviendo tarumba. Remontémonos. Iba yo subido en el autobús, dando vueltas por la mía España, cuando escuché unos resoplidos detrás mío. Dejé de pensar en tetas durante un breve momento, y me giré a ver como una joven vomitaba. De la emoción del viaje, supongo. Después de envolver sus higadillos en una doble bolsa para así evitar olores desagradables, el viaje transcurrió como si nada hubiera pasado.

Pasado un rato, cuando una lluvia de asteroides estaba a punto de caer sobre el planeta, volví al mundo real al comprobar cómo de mis oídos comenzaba a manar un líquido espeso y rojizo. Era sangre. Una vez más, me volví hacia atrás y vi a la vómitos junto a su amiga escuchar "antimúsica" con los altavoces puestos, para que todo el autobús pudiera gozar de tal idílico sonido. Y entonces, otra vez volví a escuchar esa frase y otra vez, sentí mi sangre emanar de mis órganos internos. El verso en cuestión decía lo siguiente:

"No siento lo que digo, digo lo que siento".

Cuando volví a recobrar la consciencia, vi cómo la mitad de las personas del autobús estaban muertas o a punto de hacerlo. Gracias a dios, la canción parecía haber terminado y ahora se escuchaba otra abominación un poco menos cancerígena que la anterior. Y entonces me puse a reflexionar. ¿Cómo es posible que diga lo que siento si no siento lo que digo? ¿Acaso no es esta frase una reducción a lo absurdo capaz de crear un cataclismo espacio-temporal? Analicémosla.

* Lo primero y principal es tener algo que decir, por ejemplo: "Me gusta El Canto del Loco".

* Ahora bien, estamos con los amigos fumando unos porros y alguien suelta: "Me gusta ECDL". Esa frase la ha dicho porque la siente, tenía la necesidad de decirla ("digo lo que siento").

* Sin embargo ahora vamos a la primera parte ("no siento lo que digo). Con lo cual, lo que antes se ha dicho, "Me gusta ECDL", ya no se siente.

* Veámoslo al revés. ("No siento lo que digo"). Así, puedo estar diciendo que "me gusta ECDL", pero esto es algo que no siento, y a su vez ("Digo lo que siento") esto mismo que digo que no siento lo estoy sintiendo. ¡¿Cómo es posible?!

Así, conforme iba pensando es estas cosas, me iba dando cuenta de que la frase en cuestión no tiene ningún tipo de sentido y que era tan absurda, que el intentar darla una explicación racional era casi una utopía. Osea, si digo algo que siento, luego no puedo decir luego que no siento eso mismo que he dicho. Me estoy contradiciendo y formando un agujero negro. Total, que al intentar hacer un verso "cool", ha salido una truño que se contradice a si mismo y que ni yo mismo entiendo. Quizás acelerando la canción a velocidades cercanas a la luz y aplicando la teoría cuántica, se pueda dar una explicación a esta frase, mientras tanto no puedo sino felicitar a quien haya escrito tal oda. Es todo un poeta de la calle.

Canción: Escúchame Mujer
Cantante: Fondo Flamenco

sábado 31 de octubre de 2009

Distrito 9

Resumen corto de la película: Peter Jackson intenta hacer algo bueno pero se pierde por el camino. El resultado: un fracaso absoluto.

Resumen largo de la película: Peter Jackson, después de arrojar el anillo al Orodruin y de matar a King Kong, intenta hacer algo bueno y diferente, pero la codicia le puede y se pierde por el camino. El resultado: una americanada absoluta.

Expliquémonos. Una nave llena de alienígenas llega a la Tierra y se queda flotando sobre Johannesburgo. Los inquilinos son sacados de allí y encerrados en un gueto durante 20 años, hasta que por diferentes razones se decide moverlos a otro gueto más lejos de la ciudad. Entonces la película se transforma y muta en una americana suprema en la que los militares son los malos, los negros son malos, los aliens son malos y el protagonista no sabe ni lo que es. Esto es: 10 minutos iniciales buenos, y hora y media digna de la hora de la siesta. Ya no digo ni que entretenga, porque dista bastante de eso. Simplemente estás deseando que termine cuanto antes para irte a casa y ponerte ciego a wiskys para olvidarlo todo.

La idea inicial de ir presentando la película en forma de documental, no hizo otra más que llamar mi atención con la idea de ver algo curioso. La idea de documental informativo va poco a poco diluyéndose hasta desaparecer. Entonces la película deja de ser lo que era en un principio y se transforma en una fantasmada con malos, buenos, militares y demás rebeldías con la idea de enseñar una lección que yo todavía estoy tratando de descifrar. A lo mejor es que no hay.

Así pues, una idea buena que se ha dejado ir dando vueltas por el retrete y que no volverá. Menos mal que no he pagado por ver esto, que si no me estaría tirando de los pelos y acordándome del padre del mono gigante. Podría haber resumido todo esto en dos líneas, pero me parecía una falta de educación hacer algo así. Pero se lo merece, eso sí.

sábado 24 de octubre de 2009

Persepolis

Pues ya está. Después de dos años de su estreno ya la he visto. No la vi en el cine, no me la descargué en ningún momento y poco a poco fui olvidándola. Hasta este fin de semana, que misteriosamente la encontré en la biblioteca y la robé haciendo saltar la alarma de incendios. Después de dos años diciendo que quería verla, ya la he visto. Nunca es tarde, que berrearían los cantautores dializados de la madre España.

Persépolis es una película de animación procedente del papel y que fue adaptada para la gran pantalla. En ella se cuenta la infancia y juventud de la iraní Marjane desde la revolución de los años setenta hasta unos pocos años después del fin de la guerra entre Irak e Iran. En la película vemos como los profundos cambios que Irán sufre hacia el fundamentalismo islámico y de cómo la vida se recrudece después de la revolución y con el inicio de la guerra. Los ideales por los que el pueblo había luchado son reprimidos y silenciados; asimismo, la gente comienza a adaptarse a la fuerza al nuevo régimen con el continuo temor de desaparecer. Marjane, viaja en esta situación a Europa alejándose así de la guerra y del islamismo represivo de su país.

Como ya me ocurriera con el fin de la cuarta temporada de Lost, me he tenido que aguantar los lagrimotes, ya no para conservar la hombría y esas cosas de los machotes, sino porque dudo que las lentillas estén hechas a prueba de lloros sentimentales. Me estoy volviendo un poco gay. Supongo que hoy estaba abierto a tales dichas, porque después del show lacrimógeno y tras tragarme un capitulo de House (para recuperarme de la depresión, vaya), he analizado ya fríamente la película y la verdad es que la historia podría ser bastante mejor. La última media hora es muy brusca y se aleja de la línea con la que se había iniciado la película. Se podía haber mejorado ciertos puntos y el final es igualmente un poco decepcionante. Pero bueno, qué importa, una película que me pueda acercar al cataratismo (y a la invención dialéctica) nunca puede ser mala. De hecho, se merece una chapita de reconocimiento.

El resto de la película da igual. Pones el telediario de Matias después de ver al Arguiñano y ese ridículo programa de juicios que hay después, y puedes saber básicamente el fondo de la película: Política. Pero eso da igual. Esta película se ve por la animación y por la belleza visual. La trama es lo de menos lejos de lo buena o mala que pueda ser.

Por cierto, la biblioteca se quemó. Como en Agora. Que sin ver la película ya se como termina.

lunes 12 de octubre de 2009

El Género Bobo

Querido Nacho Vegas, dos puntos.

Después de que la emoción inicial se me pasara y de que cualquier tipo de erección producida se me bajara, no puedo sino decirte que me siento un poco defraudado con tu último EP. Normalmente, lo se por experiencia, tus EP (esos pequeños discos que siempre sacas después del trabajo grande o LP) son pequeñas joyas que no hacen sino superar el ya alto grado de tus discos. Sin embargo, este Género Bobo me ha dejado como tal. De las cuatro canciones que has sacado no puedo sino rescatar la canción de Inmensas Preguntas y algunas frases más de las posteriores canciones. De Pesadilla Genérica me ha gustado mucho la música del estribillo. Me ha recordado a una serie de dibujos animados de mi infancia cuyo nombre no recuerdo ni quiero recordar. Desde hace ya más de año y medio no hago nada más que escucharte a tí, el resto de grupos que antes sonaban en mi vida están ahí aparcados, por eso puedo juzgar con total claridad este trabajo. Sinceramente, las dos últimas canciones sobran para mi gusto y bien podrías haberlas sustituido por Marquesita y por Historia de Nunca Acabar que, todavía no se porqué, dejaste fuera. Como fan incondicional tuyo, me siento muy triste y aunque seguiré escuchándote todos los días de manera sagrada, espero que en próximos trabajos vuelvas a tus fueros. Vuelve a escucharte tus primeros dos discos. Nunca debiste salirte de ese camino.

Querido Nacho Vegas, dos puntos. Desde que dejaste de drogarte tus canciones apestan a optimismo y eso no me gusta nada. Yo no te escucho para esto, yo quiero seguir escuchando a ese hombre atormentado y oscuro que tanto me gusta. No te voy a decir que vuelvas a ponerte ciego de heroina, porque quiero que me dures y que saques muchos más trabajos, pero tampoco quiero que sigas este camino como músico.

Nada mas que decirte.

Siempre tuyo.

lunes 28 de septiembre de 2009

Si la Cosa Funciona

Si la Cosa Funciona trata sobre un viejo cascarrabias que nos comienza a contar una historia acerca de cómo una joven chica que se ha escapado de casa y, sin tener donde meterse, acaba por vivir en la casa del protagonista. Al principio las chispas saltarán entre el erudito anciano y la atolondrada mujer, pero el paso del tiempo dará paso a una “relación” (made in Woody Allen) que provocará una serie de revueltas sentimentales, ya no solo entre ellos, sino también en familiares y amigos, que rozarán casi el absurdo.

Ahora, dos razones por las que esta película no es una pastelada a pesar de lo leído en el anterior párrafo. Una: Woody Allen. Dos: Esto es una comedia. ¿Quién ha visto una pastelada todo empalagosa que sea además comedia? Todos sabemos que estas cosas son, en un 99,99% de las veces, dramones lacrimógenos de corte vomitivo y poca profundidad tanto intelectual como espiritual. Sabiendo eso, podemos ir tranquilos al cine.

Básicamente, en Si la Cosa Funciona, nos vamos a encontrar una película meramente entretenida, que va a enganchar desde el primer minuto. Y no digo que lo hace desde el primer minuto por decir el típico topicazo, esta vez lo digo por que es así y quien haya visto o vaya a ver la película, me entenderá de lo que hablo. Luego, la propia historia y su desarrollo, se encargará de mantener al espectador atento a lo que ocurre. El desarrollo de la historia es suficientemente rápido para no aburrir al espectador, como muchos puedan temerse tras ver otros trabajos de este director. En esta película no.

Pero eso sí, una película de Woody Allen, es una película de Woody Allen y, por supuesto, no hay trabajo suyo donde no se puedan ver sus características reflejadas. Diálogos concienzudos, planos largísimos fijos en un solo personaje y, no faltaría más, relaciones extrañas entre personajes que se llevan decenas de años. Miren, que lo primero que me vino a la cabeza mientras veía esta película, era su obra Manhattan, narrada de una forma diferente y en tono de humor. Un humor, por cierto, negro e irónico, que no deja títere con cabeza. Vamos, que esto es Allen, pero de manera amena.

Buen trabajo Mr. Allen, por ahora, de todo lo que te he visto, has hecho pleno. Y así seguirá siendo dado que no he visto, ni pienso ver Vicky, Cristina, Barcelona. Por ahora.

Por cierto, el doblaje una basura.

Inglorious Bastards

Todos los habitantes de este infecto país sabemos que llamar “hijo de puta” a otra persona, cosa u animal, significa que tu próxima residencia para los siguientes 30 años va a ser la cárcel, aparte de quedarte excomulgado para los restos. A sabiendas de que los muertos y la moralidad de Dios tiene aun el poder de este país, no es de extrañar que la censura haya caído sobre la cabeza de Tarantino. Tomando el título de su nueva película, “Inglorious Bastards”, hemos hecho nuestro el poder de traducción inglés-español-catalá y, bien aplicado, hemos transformado un “Hijos de Puta sin Gloria” en un “Malditos Bastardos”, para que no nos ofendamos, ni nos sintamos heridos en nuestro orgullo y para que nuestros hijos no caigan en las garras de la perversión, la homosexualidad y el comunismo. Luego, aparecerá el típico gilipollas que dirá que muchas películas son traducidas de forma totalmente diferente a su título original, que no es nada raro, que soy un amargado de la vida, etcétera… Pero será eso, un gilipollas.

Todas estas parrafadas se me ocurrieron ayer por la noche antes de dormirme y como hoy me he acordado de ellas, me ha parecido correcto ponerlas para que hagan bonito y llenar el texto con un poco de paja. También, he pensado, debería hablar un poco de la película, esa nueva de Tarantino que tantos palos y glorias ha recibido. Va. Inglorious Bastards es, quizás, la película menos Tarantino de todas las producciones que ha hecho este hombre. Cuando vea más cosas de él podré opinar con más cercanía a la realidad. Inglorious trata, sobre un batallón de “soldados” que llega a la Europa nazi y se dedica a machacar a todo alemán que se encuentra por delante. Punto. Esta sería la base, lo que todos sabíamos y esperábamos encontrarnos antes de ir al cine. Tras ver la película te das cuenta de que esto es hasta un elemento secundario (pero presente) frente a la trama que se cuenta en realidad. La historia que se nos narra es una visión totalmente personal de Tarantino sobre la II Guerra Mundial con todo lo que esto conlleva.

¿Y qué nos vamos a encontrar en esta película? ¿Habrá sesos, tripas y sangre como bien acostumbrado nos tiene Quentin? Por supuesto que sí, no puede existir trabajo de Tarantino sin estas características (y otras diferentes que también están presentes). Siempre, tarde o temprano, acaba por aparecer. Sin embargo, en esta ocasión yo lo he encontrado más concentrado que en otras ocasiones. La fuerza de Inglorious Bastards reside en los diálogos. Te ponen de los nervios, te aumentan la tensión y en el momento más inesperado acaba todo el mundo masacrado. De cada veinte minutos, uno de violencia, bien concentrada y salvaje que te hace saltar de la butaca. Sin embargo, todo el camino recorrido para llegar a este fin, es una delicia para los oídos y para el intelecto. Una proporción perfectamente medida. Capítulo a capítulo esto se va repitiendo, subiendo el listón poco a poco, hasta llegar a la traca final que no es precisamente moco de pavo. Cuídense los sensibles.

Acojonado a la par que satisfecho salí yo del cine, ¿acababa de hacer presencia a la mejor obra de Tarantino hasta la fecha? Pues todavía no he sido capaz de decidirlo y es que Pulp Fiction es mucho Pulp Fiction. Cuando la vaya macerando en mi cabeza y me la vuelva a degustar quizás lo decida. Visualmente es una delicia, a mi me recordó mucho en este aspecto a “Con la Muerte en los Talones”. El conjunto de la historia no está mal, pero la forma de presentarla, la hace ganar enteros. La banda sonora, excepto un par de momentos, no me ha gustado nada, y miren que Tarantino cuida esto con una total exquisitez, pero para mi gusto, la ha querido hacer tan perfecta que se ha pasado de rosca. Respecto a las actuaciones, merece mención aparte el papelón desempeñado por el general nazi Landa. Perfecto no, lo siguiente. El resto van tirando, unos mejores que otros, pero siempre eclipsados por el actor alemán.

Hacía tanto tiempo que no iba a ver una película al cine, que ya había perdido la facultad de ver la pantalla gigante de un solo vistazo. Mi ángulo de visión ha descendido mucho en estos últimos meses. Habrá que ponerla a trabajar de nuevo.